jueves

Escena 1: La ultima vez que vi a Lucrecia.

Lucrecia, la mujer más hermosa de este mundo y del otro. Abría las puertas de su paraíso personal para que yo pasara ya entrada la mañana, había caminado toda la noche.
Te estaba esperando me dijo y me beso no se cuanto rato, . Sonrió, y solo se separo de mi para prepararme un café, bien negro, demasiado negro.
Ya sentada en su sillón dijo que había soñado conmigo y quería pintar mi cuerpo. Sin decir ninguna palabra me quite toda la ropa quedando desnudo sobre el sofá, ella prendió la radio, subió el volumen, tomo sus pinceles y como si fueran extensiones de sus dedos comenzó a darme color. Sentí como su voz se separaba de su cuerpo y propagaba por la habitación.
"Vincent ¿ eres tu?.
La lluvia me confunde,el tambor me absorbe,corta mis cabellos,roba mi sexo.Quémalos, viólalos, mátalos.
Toma todo lo que puedas,dale un abrazo a Dios, roba su billetera, dibuja con tu dedo en su rostro, pregúntale si existe en realidad.
Mueve aquella montaña ¿ tienes Fe?, Mañana no la quiero allí.
¿ Quieres ver que hay del otro lado?. Tú eres El Otro Lado.
Eres hermoso amigo mío, tómame hagamos el amor por ultima vez.
Luces en el interior,
luces en el exterior.
Oscuridad, eso necesito,
cierra los ojos, rasga mi ropa, ponla en el mástil que vamos a navegar.
Tu cuerpo ya no me pertenece, en el fondo de mi corazón lo sé.
El informe del tiempo te condeno a muerte maldita nube con forma de ángel.
Los esqueletos buscan piel, no toquen a mi puerta no quiero visitas, por ahora.
Rock al máximo volumen golpea mis pechos, revienta mi oído izquierdo.
¡¡ Orgasmo!!.
Te busco, revienta mi oído derecho
¡¡ Orgasmo!!.
Lluvia, mucha lluvia, aun estoy confundida .
¿ por qué te vas?¿, ¿ Quién eres?.
Tu y yo, tu mano cautiva de la mía por ultima vez...
Desperté sobre la cama que estaba toda manchada de pintura y sudor, al igual que el cuerpo de Lucrecia. Habíamos hecho el amor todo el día. Cuando teníamos sexo nos conectábamos tanto que era capaz de escuchar los gritos de su inconsciente, esta vez no había sido la excepción.
Adios Lucrecia, es lo mejor para los dos...

Escena 2: ¿Quien es Dios?

La noche del martes habían tocado a mi puerta. Ese no había sido un buen día (le habia dicho adios para siempre a Lucrecia), afuera de mi casa millones de pequeños niños de un centímetro de altura cantaron todo el día en mi puerta villancicos ( cinco meses antes de navidad) a lo máximo que daban sus minúsculos pulmones.
Lo que realmente me molesto fue que habían arruinado una interesante conversación que tenia con aquella transparente mujer que se introdujo a mi casa por la ventana y en mis piernas divagaba sobre el destino que correrían los pobres habitantes de Plutón, que ahora que habían sido degradados a planeta pequeño y expulsados de la elite planetaria comenzaría en contra de ellos una suerte de racismo universal. Ella se imaginaba carteles en todas las puertas de los bares cósmicos con la siguiente leyenda “Prohibida la entrada a Plutonianos, nos reservamos el derecho de admisión”. Como a los negros en alguna época por estos lados, le dije. No me escucho a causa de los poderosos villancicos y desapareció molesta por el ruido, al mismo tiempo que los millones de niños y sus horribles villancicos.
A lo mejor la molestaban a ella pensé después, aunque igual seguía enojado por haberme perdido tan interesante conversación y a tan hermosa mujer.
Prendí mi radio y subí al máximo el disco que en ella había “ get behind me satan “ de los white stripes. En la segunda canción el timbre de mi puerta acabo con mi hipnosis musical ( eso si que lo odiaba). Apague la voz de Jack White y a regañadientes abrí la puerta.Una señora demasiado vieja para estar viva, pero lo estaba, apareció en mi puerta, estiro su blanca y huesuda mano, y quiso entregarme un montón de folletos que no recibí.
Soy de no se que iglesia me dijo, y te vengo a salvar de la perdición, ¿has visto a Dios?. No quería visitas y estaba muy irritado por las interrupciones y cerré con un portazo que estoy seguro que transformo en polvo a la anciana. Al darme vuelta para volver a mi sillón, la misma anciana que había dejado afuera estaba cómodamente sentada en él ¿ has visto a Dios?. Volvió a preguntar, repentinamente en mi mano apareció un revolver, el irrefrenable deseo de presionar el gatillo y dejar libre de su prisión metalica a aquella bala asesina, para que violara el cráneo de la mujer, que había terminado por arruinarme el día solo había durado unos segundos, había desaparecido al igual que la anciana y por suerte también el revolver.
En realidad lo que me dijo la anciana me quedo dando vueltas en la cabeza, nunca había visto a Dios, nunca me lo había topado, es mas, nunca me había planteado su existencia. Quizás ni siquiera existía, pero esa noche no me lo pude sacar de la cabeza. Salí a caminar, no soportaba que me quedaran ideas dando vueltas en la cabeza, un poco de aire fresco es la mejor medicina, y quien sabe quizás me encuentre con Dios a la vuelta de la esquina comprando cigarros sueltos.

escena 3: No quiero ser Dios.

Ya no llovia el aire estaba frio, como a mi me gusta, el aire frio en mi cara me hace sentir mas vivo.Al caminar unos pocos metros comencé a escuchar unos ladridos muy fuertes, y sin previo aviso un gigantesco perro negro con forma humana agarro mi brazo con su hocico y golpeo mi cara con una de sus patas, me logre liberar a duras penas y muy enojado escupí sangre en su cara, el perro mas enfurecido aun me ataco nuevamente, pero esta vez mordió mi cuello. Al ver que no sentía dolor por su mordida me soltó y se retiro muy velozmente ladrando cada vez mas fuerte. Unas putas que instalaban sus oficinas a muy pocos metros, al ver tal situación comenzaron a reír como si fueran hienas ebrias apostando al poker sus presas del día. Su risa me daba asco y comencé a vomitar oro liquido. Al poco rato sentí una mano en mi espalda y alguien que dice ser un santo me levanta y besa en la boca para apoderarse del vomito dorado. Con una fuerza poderosa lo aleje de mi y con su boca manchada del color del oro me maldice y excomulga, no supe que decir, nunca me había sucedido nada tan extraño ( hasta yo estaba perplejo). Levante mi mano y la puse en su hombro, inmediatamente aquel hombre “ santo” comenzó a vomitar oro liquido que al poco rato se comenzó a solidificar desde su estomago, ahora solo vomitaba piedras de oro mezcladas con sangre, y con mucho dolor por lo que me di cuenta ¿no es lo que querías? Al no recibir respuesta me di por satisfecho y seguí caminando, no lo niego con un poco de temor. Antes de dar tres pasos me percate que millones de hormigas que estaban haciendo fila en un negocio clandestino para comprar alas de águila (según supe después) vieron lo que paso y lo interpretaron como un milagro y me nombraron su dios. Ahora solo basta mirarme a un espejo para ver Dios, pensé, esa idea me causo mucha gracia y me alegro un poco. Al pasar por debajo de una luminaria, en el piso se reflejo una sombra que al parecer era la mía, pero más grande. La sombra me dirigió la palabra. "Las hormigas ya tienen un dios". Al terminar esa frase se apagaron todas las luces del universo, pensé que nuevamente era una broma de las serpientes de sombra que eran muy juguetonas, pero esto era distinto no era su estilo. ¡¡Ellas me eligieron!!, ¡¡Fue decisión!! le grite a mas no poder a esa voz que nacía de la mas profunda oscuridad. "Ya no tienes súbditos en este mundo, ellos serán castigados". Volvió a decir la voz, y recién en ese momento me percataba que en medio de esa oscuridad negra, como el café de Lucrecia, había pisado y matado a todas las hormigas del mundo que se habían reunido a rendirme tributo.Ya no era dios de nada y comencé a angustiarme, como llegaría a mi casa en esta oscuridad, a lo mejor era una prisión a la que me había enviado el mismísimo Dios del cual me hablaba la anciana, me castigaba por quitarle sus súbditos. Que absurdo sonaba, pero paso por mi mente. Por primera y ultima vez en mi vida quise estar totalmente en el mundo de ustedes, haciendo el amor con Lucrecia mientras sonaba música fuerte, sentirme seguro. Hasta que delante de mí una maravillosa mujer desnuda hizo aparecer una mariposa que comenzó a arder con un fuego tan brillante como no había visto nunca en mi vida y tal vez en otra. Sígueme, yo y mi mariposa te guiaremos de vuelta a la luz. Con un poco de temor la segui, no soportaba la oscuridad. El brillo de la mariposa se fue expandiendo por el universo, al mismo tiempo que avanzábamos. Cuando la luz volvió a brillar normalmente, vi algunos cadáveres de hormiga y otras que agonizaban aun gritando mi nombre. Lo siento, ustedes ya tienen un dios. Me arrodille delante de aquella mujer luminosa y bese largamente su sexo, acaricio mi cabello y se alejo. Tomo entre sus manos la mariposa, que aun volaba a su lado y comenzó a arder con ella hasta que ambas desaparecieron o fueron a otro lugar, no lo se, quizás nunca lo sepa.Para este punto de la noche un fuerte dolor de cabeza se había instalado en mi cráneo, y ya no pude mas, me encontraba demasiado lejos de mi casa, unos malditos niños habían arruinado mi conversación, al diablo el disco de los Stripes, pase un susto de mierda hace pocos minutos y por ultimo y con la cual explote fue que no dormía hace demasiadas horas. Exigí inmediatamente la presencia de aquel maldito Dios. Le echaba toda la culpa de mi enojo, el Dios de las hormigas, el dios de la maldita vieja, de su absurdo mundo y de no se que otra cosa, al parecer todos eran la misma persona.De repente a lo lejos, al terminar la calle, divise una gran cruz con un sujeto clavado en ella. Me acerque a pocos metros y quede observándolo. Una mujer que lloraba a un costado se dio cuenta de mi presencia, tomo mi mano y susurro en mi oído. "Él es el Dios del cual te hablo la vieja en tu casa, tu deberias haber estado en su lugar". La mujer desaparecio. Una confusión delirante se apodero de mi no entendia nadfa de lo que me hablaba, y con todas mis fuerzas intente sacar a aquel tipo de aquella cruz para ponerme en su lugar, no sabia con que motivo, pero lo intente ( creo que fue por el dolor de cabeza y las pocas horas de sueño), me fue imposible tal tarea. Caí a los pies de la cruz y llorando vino deje que los borrachos que deambulaban por el lugar lamieran mis ojos hasta saciarse, o mejor dicho hasta caer alcoholizados.
No quiero ser dios de nadie.

miércoles

El ultimo caracol.

Soy el último caracol del planeta.
Que en paz descansen mis hermanos.
Lluvias de sal, lenta agonía, lenta huida.
Caminos de plata, hojas con ojos.
Saca los cachitos al sol,
caracol, caracol.
Soy el último del universo,
Que los que murieron se sacudan en su cripta.
Tengo ganas de comer tierra, hojas, humanos.
Tengo miedo, quisiera tener pies, brazos, armas.
SAL LOBOS, LOBOS DE SAL,
Aúllan bajo la lluvia,
buscan las perlas que los caracoles escondemos en nuestros caparazones,
nadie lo sabía, hasta ahora...
Me gustaría ser más rápido,
correr a la velocidad de la luz, manejar una locomotora,
usar lentes de sol, evaporar en un segundo a todos los chefs de Francia.
Soy el último caracol vivo,
brindo con sangre por mis muertos,
que no volverán,
MEJOR, TODO PARA MI.
Exijo un caparazón cuadrado y dorado,
quiero mis alas de vuelta.
Soy frágil, invisible, inofensivo.
de acero, gigante, asesino.
He recorrido el mundo dos veces,
una vez corriendo, otra vez caminando.
Soy el último caracol que queda.
Al carajo, a la mierda, al diablo con todos.
SOY EL PRIMER CARACOL EN PISAR LA TIERRA,
OFREZCO MIS COSTILLAS POR QUE TE VENGAS CONMIGO.

martes

Experimento 2: La mente es libre (se escribió tomando jugo de damasco)

Un vampiro que disfrutaba del sol de la mañana, me dijo que la sangre tenia diferentes aromas, uno para cada estación del año. Esta primavera huele a damascos, murmuro. Yo no huelo nada, pero veo el futuro y atravieso paredes. Aunque no soy invisible, ni tampoco me muevo a la velocidad de la luz, puedo romper ventanas y andar en bicicleta sin manos.
Soy un superhéroe a mi manera,
Soy súper, pero no héroe, no lo quiero ser, a los cangrejos no les gustan los héroes y a mí me gustan los cangrejos.
Me gusta el damasco, me dijo el vampiro,
Mordió mi cuello, sentí dolor, mucho dolor,
El olor a damasco atrajo a miles de abejas con sus flamantes chaquetas nuevas de un amarillo espectacular. Maldición, el maldito olor a sangre en primavera, damascos, que mala suerte.
Malditos damascos, maldito vampiro, maldita primavera, malditas abejas, que ahora se meten por mis venas como heroína rancia, vuelan por el interior de mi cuerpo, comen mis órganos.
Me transforman en miel,
El vampiro vomita, soy miel venenosa, las abejas me salvaron,
O me jodieron.
¿De qué me sirve ser miel?
Quiero mi cuerpo de vuelta,
Dios exijo mi cuerpo de vuelta¡¡¡¡
Te lo ordeno.
Una gran mano salió de entre las nubes, 777 trompetas de oro sonaron en el universo, el dedo índice de dios me toco y realizo el milagro.
Mierda, el muy huevon me transformo en un árbol… “Alfredo ama a Lucia” tallado con una cortapluma al costado de una de mis nuevas extremidades (ramas) fue la tortura del día.
Todo por culpa de los damascos y la sangre y las abejas y la miel y los vampiros y de Dios.
Quiero ser humano nuevamente.
Por lo menos páguenme por mi cuerpo, tengo muchas hojas, madera y nidos de pájaros
¿Será suficiente señor banquero?
¡Detengan el remate!
Soy el mejor postor y el peor impostor,
No soy un árbol, soy un ser humano.

Experimento 1: La mente es libre (se escribió sin pensar).

Los vasos fueron servidos después de romperse, todos tomaron, todos celebraron.
Cada uno destruyo un planeta, conquistando mentes y cabezas.
En sus oficinas cuelgan hierbas, senos y corcheteras.
Un negro caballo negro resguarda su huida, hay recompensa por sus cabezas.
4 kilos de oro, los ofreció una corbata azul que hizo fortuna jugueteando con fuego (quiere venganza).
Las frases incoherentes, inconclusas, informadas e intelectuales de un científico loco me levantan de la cama y me obligan a tomar mi arma de rayos gama y dispararle. Ya está muerto que alivio.
Preparo chocolate caliente en una tetera con sombrero, la pobre tiene sida. Qué pena que lo tenga, le mando mis condolencias en una caja (favor retirar en el correo).
Mmm es la hora de la cena, tengo hambre y me gusta comer en el baño: madera, toallas y vodka, el menú que me eligió la Violeta, que no para de gritar al ver que en su plato de postre, había un cadáver de niño, el cual había sido atropellado por un caballo bajo la influencia del alcohol. El pobrecito era hijo de una cama y un sueño que se habían conocido en la fiesta que ofrecía una mujer cuyo nombre no recuerdan, solo que lloraba mucho, hacia poco el amor, no le gustaban las flores y amaba el arte. Arte que la llevo al suicidio al no comprender la angustia en un cuadro de Van Gogh. Dijeron que la religión la mato: “No fue lo que le enseñaron en el colegio”, dijo una monja. “Colegio de mierda” dijo ella desde la tumba…
STOP… recién salido de internet:
“Las monedas son comestibles y salvaran a África del hambre”.
Un aborigen que de diputado de la república no tenía nada (por suerte) lo había dicho.
Las monedas que no estaban nada de contentas con esta nueva economía, salieron en masa a protestar a la plaza de armas de la ciudad. ¡¡ No nos comerán!! vociferaban, andaban armadas con millones de bombas Molotov, traídas directamente y sin escalas desde Rusia, donde aun las lloran varios policías.
¡Silencio nos van a dar una respuesta a nuestras demandas por TV! Dijo el líder de las monedas. Todo el universo se detuvo para escuchar al presidente, un maldito androide con disfraz de cerdo, que había ganado las elecciones con sobornos y sangre.
DOS SEMANAS DESPUES.
Caribe y sexo en las calles. Lo vi con ojos prestados, desde la ventana de un barco de papel en el cual viajaba y que justo pasaba cerca de la orilla. En mi bolsillo tenía una pistola de oro, que era un premio por haber matado con mis propias manos, en el baño del palacio de Versalles al último dragón que existía en el mundo. El muy maldito le había robado unos mazapanes a la hija de una camarera, que trabajaba por el sueldo mínimo, en un miserable motel del infierno. “Era un paraíso en sus tiempos” confeso delante de un cura el marido de la luna, que venía de curar heridas propiciadas por el enemigo en una guerra que sucede en otro lugar y en otro tiempo. Nadie recuerda por que se inicio ese conflicto, de lo que todos están seguros es que no fue por el robo de una mujer y 4 gallinas que llevo a la muerte al mejor amigo de un adivino de pueblo, que habría enterrado en la cabeza del ahora flamante cadáver su bola de cristal, al descubrirlo en posiciones mal dibujadas del kamasutra con su mujer… y las cuatro aves.
¡PECADO, PECADO, PESCADO! Gritaba la gente, al ver el cadáver cubierto de sangre y plumas. El pueblo hizo justicia, colgaron a las aves del trapecio más alto de un circo que justo pasaba por ahí. El sol fue el único que lloro, aunque las malas lenguas dicen que fue por los efectos del Peyote, que le había regalado su amante Frida Kahlo, la cual lo habría cambiado por su brazo a un caníbal.

lunes

Hombres de bien.

Hombres de bien.

Escucha los gritos,

Contaminan el aire.

¿Sientes que respiras llanto?

“Niños insanos, dementes, guiados a la locura por Satanás”.

Creo que es lo que vociferaba aquella turba de hombres y mujeres de BIEN (palabra

usada por los adultos, personajes grises, insertos en una historia gris).

¿Pueden encerrar lo que es ilimitadamente libre?

Quiero pensar que no.

Si esto fuera posible, prefiero no crecer…

Testamento numero uno.

Montañas que tocan a Dios
Fiestas sagradas que imploran a la naturaleza sus favores sexuales,
Rituales perdidos alabando a dioses paganos,
Sustancias prohibidas que ayudan a no prohibir,
mujeres malditas que amenazan tu razón,
ballenas preñadas cantándole al océano,
alucinaciones conscientes de mundos paralelos,
moteles sin pagar,
deudas con la ley,
un cuerpo con todos sus miembros,
dinero en manos ajenas,
sueños no aptos para esta época,
experimentos que algún día cambiaran el curso del universo,
Demonios y ángeles intoxicados con pipeño,
viento, mucho viento.
Un color nunca antes visto,
Dragones con ojos de botón,
y palabras que no están escritas, pero que respiran con más fuerza que nunca.
El anterior es mi legado, es lo que tuve, y en mi último día en el planeta, con mis ojos vomitando lagrimas dulces, se lo dejo al que lo encuentre.
Abrazando al cosmos me despido, me voy sin más peso que mi alma…

Una noche más.

Bajo extrañas circunstancias amanecí con el cadáver de una hermosa mujer al lado derecho de mi cama. Cuatro botellas de vodka me delataban desde el piso, mi nariz sangraba, un extraño y ensordecedor eco perforaba mi cráneo.
La mujer no hablaba, no sabía quién era, tampoco al parecer me lo diría.
No tengo memoria, la remate en el infierno en el infierno, no soy nada, no soy nadie.
No me importa si mate o no a esta mujer, en cierta medida, yo ya estoy muerto.
Desnudo,
loco,
erecto.
No tengo perdón de Dios, da igual, soy yo el que no lo perdona. Por sus guerras, por su hambre, por su ego de mierda.
Si mate a esta mujer, fue por venganza, por celos, por amor o simplemente porque estaba aburrido.
Aunque cabe la posibilidad de que yo no la haya matado. De que sea alguna alucinación, producto de algún desorden mental, de alguna trampa de mis enemigos, de alguna broma del universo o de alguna pesadilla lisérgica.
No quiero levantarme, pero el olor a carne muerta acaba sacándome de la habitación, miro el rostro de la mujer desde lejos, aun tiene los ojos abiertos y me observa desde el limbo.
¿Habremos tenido sexo antes de su muerte?, era lo único que me importaba ahora.
Sé que golpean a mi puerta, pero no escucho. Es la policía, no me importa. Prendo un cigarrillo, tengo sangre en mis manos, un arma con seis balas en su interior apunta hacia mi cabeza. Yo mismo la sostengo.
Se abre la puerta, se dispara el arma. Los policías entran a la habitación.
La mujer ya no está en mi cama, me acaricia el cabello, besa mis labios. La policía no encuentra nada ni a nadie en la habitación.
La mujer toma mi mano, la miro a la cara. La reconozco…

Ceremonial nocturno.

Entrañas rellenas con fetos que se niegan a nacer, que al ritmo de sonidos ilegales danzan alrededor del fuego, bailes sagrados a sus dioses.
Hadas ebrias crean alucinaciones que llevan a la demencia, nadie las detiene, sino que siguen bebiendo de aquel extraño licor, mezcla de sudor de ángel y alcohol, creado por algún chaman altiplánico especialmente para esta ceremonia.
El único requisito para estar presente es no estar despierto. Estas ceremonias mágicas no suceden en nuestro mundo, tal y como lo conocemos cuando estamos con los ojos abiertos. Sino que en nuestros inconscientes, en nuestros sueños, en donde tenemos que tener no nuestros ojos abiertos, sino que nuestras mentes, con la cual nos conectamos con los otros invitados y se forma un lugar común, un templo mágico y sagrado en el cual transcurre la ceremonia.
¡DEJAD LOS TRIBUTOS Y LAS OFRENDAS EN EL ALTAR, LA CEREMONIA VA A COMENZAR ¡

El grito de las mariposas.

LAS MARIPOSAS GRITAN AL HOMBRE.
¡Suelten las armas, transfórmelas en pastel!
Dejen en paz a los arboles,
Transformen las hachas en juguetes.
Dejen vivir a los animales.
Conviertan las trampas en sombreros.

LAS MARIPOSAS GRITAN AL HOMBRE.
¡Conviértanse en magos!
¡Transformen su odio en naturaleza!
¡La venganza en fábricas de dulces!
¡Su codicia en bicicletas voladoras!

LAS MARIPOSAS GRITAN AL HOMBRE.
¡Conviertan al mar en su hermano!
¡Transformen las monedas en botones de colores!
¡Los tanques en cojines de plumas
Y las balas en helado de chocolate!

LAS MARIPOSAS GRITAN, EL HOMBRE NO ESCUCHA.
LAS MARIPOSAS GRITAN, EL HOMBRE NO ESCUCHA.
LAS MARIPOSAS GRITAN, EL HOMBRE EXPLOTA…

Útero.

Obsesiones preñadas de colores perdidos,
sonidos suicidas que violan tu mente.
Sueños de piedra rompiendo el futuro,
incitando al pasado,
no hay presente.

Ya no hay resistencia,
no hay humanidad.
Las serpientes de luz rompieron mi cabeza,
agobiaron mi espíritu.

Por el momento, solo somos fantasmas perdidos,
vagabundos del universo,
que caminan por un cielo plagado de nubes sin forma.
Quiero volver a nacer, debemos volver a crearnos.

Las campanas ya no gritan,
se hicieron pedazos, que al caer, aplastaron los últimos vestigios de humanidad que había en mi ser.

Necesitaba dejar de ser humano,
de ser real.
No resistía el peso de huesos, de piel, de uñas, del hígado, de las entrañas.
No resistía sangrar.

Quiero volver nacer.
Debemos volver a crearnos.

Palabra de pájaro.

Las aves cuentan muchas historias, algunas son verdaderas y otras falsas. No se reconocer una de otra.
Un gorrión, una vez me confidencio que supo de un hombre que al verse preso por asalto a mano armada, en la soledad de su celda, corto con un cuchillo hechizo su pené y lo deposito al borde de aquella absurdamente pequeña ventana, con las esperanzas de que su miembro desplegara unas secretas alas y protegido por la noche volara sin descanso hasta encontrar cálido refugio en el moreno sexo de su compañera de vida, a la cual había prometido nunca abandonar.
Él murió preso extrañando a su mujer. Ella, nueve meses después se consuela en su hija concebida como ella aun relata, en un sueño donde un pené con alas la penetra una y otra vez.
En otra oportunidad, un cóndor con un dudoso acento británico, me juro que en una fría mañana de domingo, a través, de la ventana del segundo piso de una casa mediana, pudo vera un niño que irradiaba tal pureza, que el mismo Dios bajo de su trono para pedirle perdón y confesar sus pecados. Como penitencia, borrar al ser humano y crearlo nuevamente.
Como dije al principio, las aves cuentan muchas historias, me gustaría saber cuales son reales y cuales son falsas.

Metamorfosis.

Espermatozoides asesinos que deambulan por torrentes sanguíneos de personas equivocadas, que sin querer llevan la marca en su alma. No hay antídoto, se queman por dentro como volcán celoso de la tierra.
Puercos mutantes sacian sus instintos sexuales con androides dados de baja en un futuro inexistente.
Carreteras cercadas por gigantescos muros de hombres y mujeres grises, enfundados en corbatas y trajes baratos, solo con armas, pero sin ideales. Roban, violan y transpiran sangre en un mundo del cual no pueden escapar, una prisión mental que los sigue donde vayan, una línea sin retorno, una droga sin efecto, pero demasiado adictiva para dejarla.
Niños muertos decoran vitrinas en navidad, putas enamoradas que no cobran y se pudren en camas de moteles rancios. Un millón de razones para no quedarte en donde estas.
Ilusos suicidas que buscan la paz, tetas que te hablan al oído una en contra de la otra.
¿Qué buscas? ¿No estas satisfecho con lo que has juntado? ¿Se te rompieron los bolsillos?.
Me transformo en sangre que corre por la calle, la gente mira con asco mi metamorfosis, corro hasta llegar al río. La sangre se hace menos espesa, la marea se encarga de expandirme, mi sangre se fundió con el mar, soy parte de Él, corro libremente por sus venas.
Escape.
No pertenezco al mundo.

Solo yo.

Todos estaban locos, menos yo.
Nadie escucho a aquel mimo gritando su tristeza en la mitad de la calle, al máximo de lo que daban sus maquillados pulmones y con lagrimas en los ojos.
Solo yo... solo yo...

Siete años.

A siete años de mala suerte me condeno un espejo roto.
Mi teléfono no para de sonar.
“Lo siento amigo”, “Lo vimos en las noticias”, “Fuerza compadre”,
“Te amo y te voy a esperar”.
¡Hijos de puta!, soy inocente, el espejo se suicido.
Yo solo miraba mi bigote,
cuando el espejo salto al piso.
Nunca debí dejármelo crecer, nada de esto hubiera sucedido.
Siete años, mierda, siete malditos años.
Necesito un trébol de cuatro hojas para rebajar mi condena.
Una escurridiza pata de conejo, para quizás salir libre.
El espejo se suicido, no conozco sus razones.
Soy inocente.
Nunca debí dejarme crecer el bigote,
ni siquiera me quedaba bien,
nada de esto hubiera sucedido.

Mutación del lenguaje con ribetes de realidad onirica.

Klok pam ribusytbdj zzzosmla caleidoscopio
rin riajshengs lagrimas de colores,
puffor hays ghsgafkkkkkkkkkkkkkkk?????????.
Niños recolectores,
mariposas dispersas.
Thsjsjn ghs jajajajajajaj ¡¡¡¡¡¡¡ mujer de sol............ detente,( STOP).
Hadas drogadas haciéndome sexo oral......??????
Alucinación orgasmica.
jyyshag así hh shas,
uno 2 tres 4 y cinco ¿seis?
ahhhhhhhhhhhhhh

The end.

Inmortalidad diaria

Mariposas poseídas por vampiros
vuelan alrededor de mi cuello
algunas intentan morderme, las dejo.
no pueden hacerme daño.

Cuchillos de papel atraviesan mi cuerpo.
los siento como si fueran reales,
pero no me matan.

Cae la noche,
las sombras salen a cazar,
una ampolleta de 25 watts me defiende,
no me pueden tocar.

Hoy soy inmortal,
¿ Mañana? ya lo veremos...

Aquellos otros pueblos.

Que le han hecho a la tierra,
hermosa hermana.
Devastada, saqueada, violada y golpeada.
La perforaron con cuchillos en el costado del amanecer,
la ataron con cercos y la arrastraron por sus calles de cemento.
Sus hijos al ver el ultimo árbol caer, se transformaron en mariposas y volaron al sol hasta morir, otros mas optimistas se convirtieron en tatuajes sagrados que fueron colocados en el cuerpo del varón mas joven, el se encargara de llevarlos a un sitio en donde estén a salvo (sí eso es posible), y volver a su forma original.
Estos seres de los que hablo, los hijos de la tierra, son creaciones y cosmovisiones de pueblos imaginarios que deambulan en el universo. Tribus y aldeas que habitan selvas invisibles a otros ojos, bosques imposibles creados por deidades desconocidas aun. Estos seres no quieren ser reales, prefieren ser viento, prefieren ser sueños fantásticos que duran un segundo, prefieren ser alas, prefieren ser libres.
Para esos pueblos, “la realidad” es un universo que se destroza poco a poco, como sus estrellas que estallan sin soltar el menor brillo, solo polvo. Es la capital imaginaria del infierno. Es un pueblo mutante que a avanzado demasiado rápido, y rápido desaparecerá. No se han tomado el tiempo de respirar y observar, de abrazar y sentir.
Yo decido que la realidad de la que hablo desaparezca, para dar paso a aquellos otros pueblos, los que evolucionaron de otro modo. Aquellos que estuvieron invisibles y ajenos, que nacieron de la imaginación de los dioses, ellos son los que esperan a que la tierra se despierte de su dolor y grite su odio al ser humano. Y Los árboles, que alguna vez los cobijaron bajo su sombra y fueron destruidos, sean los dragones que incendien el espíritu de la raza humana

Solo por hoy.

Tus manos sangran,
estigma de escultora obsesiva.
Límpiate en mi rostro,
regálame un cabello para amarrar a mi caballo,
no quiero que huya,
le teme al sol.
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Háblame de tus fantasías.
Te regalo mis oídos,
te escuchare toda la vida.
Tus manos ya no sangran,
mi rostro fue tu alivio,
o tus manos el mío.
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Cuidado con el viento,
que también quiere lo suyo.
Te ama en secreto desde que sopla alrededor de tu cuerpo.
Huyamos del universo, cómplice del viento,
quiere mi cabeza en un florero.
Yo te amo, tu me amas. Eso me basta, solo por hoy.

Relato de un asesino frustrado.

Esta tarde volví a matar.
Asesine una hormiga,
la seduje en un ascensor,
la lleve a un motel barato,
hicimos el amor.
La aplaste con mi dedo pulgar,
no grito.
Me quede horas observando su cadáver.
Me puse a cantar algo que no recuerdo,
cante tan fuerte que la hormiga de la muerte despertó.
Resucito.
La volví a aplastar, esta vez con mi dedo meñique.
Esta vez no cante.

Hora de colación 2

Miserable comedor de puerto.
Patas de gato, pechos de puta, corazón de robot,
la sopa del día.
Sírvase bien caliente entre la una y las dos.
Mesas de madera sin domar, sillas que muerden,
ojos con alas de murciélago que observan tu masticar ñam ñam.
Miserable comedor de puerto.
Al pan pan, vino vino.
hoy asesine a un cura, Dios se lo pague,
tengo hambre, justicia divina.
Pernil de mujer maldita, con salsa de sudor a la mesa 2.
Su propina es mi sueldo,
mi corazón es tu comunión.
Por favor envuélvame las sobras en una bolsa,
las voy a tirar al río para canonizar al sombrero,
que milagrosamente cubre la calva de mi vecino.
Ahhhh, y mis felicitaciones al chef,
que su mujer besa muy bien.
Miserable comedor de puerto,
vuelvo mañana entre la una y las dos.

Hora de colación 1.

Mucho chocolate, mi colación.
Sentado en el pasto, entre la una y las dos.
Soy espectador de una acalorada discusión entre dos caracoles rivales, que por el amor de la caracola mas bella del mundo estaban dispuestos a luchar a muerte.
Esto tiene una solución mas pacifica que pelear a muerte, les dije.
El caracol que de la vuelta al mundo más rápido, será digno del amor de la caracola. El otro tendrá que retirarse dignamente.
Me ofrecí como testigo, darían la vuelta al mundo y volverían al sitio en que estábamos ahora.
Tenia tiempo, estaba en hora de colación.

6 pequeños delirios de 25 segundos

I

Lleno de emoción profano la ultima tumba del cementerio.
El teléfono no para de sonar,
son los muertos que quieren de vuelta sus joyas.

II

Las granadas revientan de alegría en tus hermosas manos.
Aquel era mi tributo,
ahora tus destrozados dedos son mi pecado.

III

El creciente y lucrativo negocio de las almohadas de pluma,
saco de santa circulación a mas de algún ángel ambicioso.

IV

¿ Buscas las figuras perdidas en tu pared?
Ya no están ahí.
Las asesinaste ¿recuerdas?.
Te acostumbraste a ellas.

V

Música hecha viento.
Inmortalidad hecha sangre,
Rabiosa mezcla que viola tus pulmones.
Protégete, usa condón.

VI

Van Gogh, además de una oreja se corto un dedo,
lo se.
Lo tengo metido en el culo,
esta buscando un diamante para pintar este martes.