El ascensor miedoso.
Los Otis, son la familia más famosa y antigua de ascensores del mundo, los integrantes del clan han sido por años los encargados de subir y bajar gente en los edificios mas conocidos del mundo.
Klaus Otis fue el primer ascensor en llegar a América, fue el fundador de una familia que se enorgullece de llevar a los humanos cada vez mas alto. Hoy en día los integrantes de la familia Otis están repartidos por todo el planeta, viven en grandes edificios corporativos, en edificios de lujo, están presentes en los grandes hoteles, incluso puede haber uno en tu propio edifico. La valentía y perfección de la familia es puesta a prueba diariamente, como el caso del tío August, que cada día lleva a cientos de trabajadores en la mina mas profunda del mundo.
Su hermano Sir Jhon Otis a sido el ascensor personal de la mismisima Reina de Inglaterra por varios años.
El famosisimo Nicolas Otis fue el primer ascensor en romper la barrera de los 100 pisos, una verdadera hazaña para la época.
Así a transcurrido la larga y memorable vida de la famosa familia Otis, los mejores ascensores del mundo. Han salvado vidas, transportado sultanes, presidentes, cantantes y personas comunes y corrientes, su fama a tocado el cielo, todos los integrantes de la familia, tienen la valentía de la familia Otis, bueno, casi todos.
Milton Otis, el menor de la familia, aunque ustedes no lo crean le tiene miedo a las alturas, solo se atreve a llegar hasta el cuartos piso, su padre Enrique Otis, famoso por salvar a 20 personas que iban en su interior de un terrible terremoto, dicen que con todas sus fuerzas se mantuvo firme y no se soltó, y que incluso mantuvo en pie a todo el edificio, toda una leyenda en el mundo de los ascensores.
Don Enrique amaba mucho a sus hijos, pero a veces se avergonzaba del temor de Milton por las alturas, es por eso y gracias a sus contactos, que logro que Milton trabajara junto a su hermano Eduardo en él edifico mas alto del mundo.
Eduardo era un joven ascensor que desde pequeño había demostrado que era un digno continuador del legado de la familia, valiente como pocos, rápido como ninguno, era de los más modernos que existían, era el orgullo de su padre, el que confiaba que en este edificio y con el ejemplo de su hermano, Milton le perdería el temor a las alturas, pero estaba muy equivocado en un edificio de mil pisos, Milton con gran esfuerzo solo podía llegar al cuarto piso, solo una vez fue capaz y con la ayuda de su Eduardo de llegar hasta el noveno piso, se asusto tanto que juro que jamas lo haría de nuevo.
Con el tiempo Eduardo fue ascendido a ascensor principal del edificio, el cargo más importante al que se podía llegar, lo decoraron con todos los lujos, nunca, pero nunca fallaba. Mientras que Milton no fue despedido solo por ser un Otis y fue derivado como Ascensor de servicio, junto a otros 10 ascensores, que le hacían la vida imposible, burlándose de su miedo por las alturas y de la desgracia que era para su familia.
Milton que a pesar de su miedo a las alturas era un ascensor muy bondadoso y simpático, se dio cuenta de que tenia que encontrar la forma de perder su miedo a las alturas y después de mucho esfuerzo y gracias a los consejos de su padre y de su hermano, logro subir hasta el piso 12, en donde conoció a una pequeña y curiosa niñita de diez años llamada Alicia que compartía su temor por las alturas.
Alicia después de muchos tratamientos y mucha valentía, se había acostumbrado a vivir en el piso 12 con su padre, un famoso meteorólogo, eso si nunca se asomaba por el balcón, ni miraba por las ventanas.
Alicia todos los días subía hasta su casa, con Milton, juntos conversaban y reían, y como ellos mismos decían, “tocamos nuestro propio cielo”, un cielo que esta a solo 12 pisos de altura.
Un día Alicia despertó conmocionada por un sueño que había tenido y en la mitad de la noche se levanto y corrió a contárselo a Milton.
Alicia había soñado que un gran Aguila se acercaba a ella y le decía al oído que los miedos no existían, luego el ave abría sus alas e invitaba a volar con él a Alicia.
“ Fue hermoso Milton volé muy alto, incluso me comí un pedazo de cielo, es muy rico y dulce, le perdí el miedo a las alturas, quiero ir contigo hasta el piso 1000, para que pruebes el sabor que tiene el cielo Milton”.
Milton estaba muy feliz por su amiga, pero con lagrimas en los ojos le dijo que el solo la acompañaría hasta el piso 12, de ahí tendría que seguir con Eduardo, que es más valiente que él, y que quizás ya no se verían mucho. Alicia se sintió muy triste por su amigo y le dijo que le iría a buscar ella misma un pedazo de cielo para que Milton lo probara sin tener que subir, subió con Milton hasta el piso 12 y de allí con Eduardo hasta el piso 1000, este la dejo rapidisimo, ya que mucha gente esperaba subir y bajar el edificio con Eduardo.
Al cabo de un largo rato, Milton se comenzó a preocupar por su amiga, hace rato que debería haber bajado, le pregunto a Eduardo y este le dijo que no había visto a Alicia desde que la dejo en el piso 1000, pero que después de ir a dejar a unos ejecutivos japoneses la iba a ir a buscar. Cuando Eduardo iba en el piso 432 comenzó a sonar la alarma de incendios y Eduardo fue solicitado por gran cantidad de pisos, por gente muy asustada intentando salir del edificio.
Milton se puso como loco, el incendio era en los últimos pisos del edificio y el aun no sabia nada de su amiga Alicia. Para empeorar la situación Eduardo se había quedado atascado en el primer piso debido a la gran cantidad de gente que subía al mismo tiempo e intentando salvar las cosas valiosas de sus departamentos, pese a la gran fuerza y valentía de Eduardo, este no pudo seguir subiendo, sus cables habían dado el máximo intentando no caer con la gente que llevaba en su interior.
Milton le gritaba a Eduardo que ya no quedaba nadie en el edificio, pero que aun no encontraba a Alicia, Eduardo le dijo que el ya no podía subir y que ningún otro ascensor se atrevía a subir al piso 1000 con esto del incendio. ¡ Milton, tu tienes que hacerlo, salva a tu amiga, no temas tú lo puedes lograr, recuerda que eres un Otis !.
Milton no paraba de sudar, estaba pálido del susto, pero de un momento a otro cerro los ojos y sin pensarlo mas comenzó a subir 20, 100, 400, 680, 840, 950, subía tan o quizás mas rápido que su hermano, solo pensaba en su amiguita. De repente suena la señal del piso 1000, el corazón de Milton palpitaba muy rápido, abrió sus ojos se sentía con muchas fuerzas y cuando abrió sus puertas entro mucho humo, no veía nada.
¡ Alicia! ¡ Alicia! donde estas, gritaba Milton con todas sus fuerzas.
De repente a lo lejos, ve que Alicia corría hacia él y en menos de un segundo entraba al interior de Milton con los ojos llorosos y muy asustada, bajo a su máxima velocidad y en menos de un minuto ya estaban en el primer piso. Ya a salvo, unos bomberos sacaron rápidamente a Alicia, pero antes esta se devolvió y dejo en el interior de Milton un pedacito pequeñito de cielo que la niña había tenido aferrado a sus manos todo momento.
Gracias Alicia, le dijo Milton. No, respondió ella gracias a ti, me salvaste la vida.
Eduardo y su padre no podían estar mas orgullosos de Milton, corrieron a abrazarlo y felicitarlo, le había perdido el miedo a las alturas y además había sido un héroe.
Al cabo de unos días Alicia volvió del hospital, el edificio había sido reparado y lo primero que hicieron los dos cuando se reencontraron fue subir al piso 1000 a comer un pedacito de cielo. Hace poco en unos de sus tantos paseos por las alturas Milton le confidencio a Alicia que quería ser el primer ascensor en llegar a la Luna, Alicia le respondió que quizás allá arriba, el cielo era aun más dulce.
La próxima vez que te subas a un ascensor, pregúntale por Milton ellos te contaran sus ultimas hazañas y si andas de suerte quizás te encuentres con el mismísimo Milton que te llevara hasta el piso 1000 a comer un pedacito de cielo.
Fin.
jueves
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